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Se ‘eleva la vara’ para hacer ciencia, desarrollo tecnológico e innovación en Colombia

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Hay 1.9 billones de pesos disponibles, pero cambiaron las condiciones para acceder a ellos

 

Un nuevo capítulo para la ciencia, el desarrollo tecnológico y la innovación se empieza a escribir en Colombia. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) anunció la apertura de las nuevas convocatorias de beneficios tributarios para proyectos de inversión en I+D+i y junto con ello oficializó la versión actualizada (edición 6) del Documento de tipologías que rige el proceso de cualificación y calificación de las iniciativas que apunten a la generación de nuevos conocimientos de alto impacto en la ruta hacia el crecimiento y el avance del país en todas sus instancias.

El nuevo esquema del protocolo para la evaluación de proyectos de CTel que ameriten el mencionado estímulo tuvo como ejes fundamentales la orientación y recomendaciones de la Misión Internacional de Sabios, así como el compromiso de Colombia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos en el Acuerdo de París (2015). Para cumplir con estas nuevas disposiciones, Minciencias asignó al programa de Beneficios Tributarios 1,9 billones de pesos.

En definitiva, las coordenadas para hacer ciencia, tecnología e innovación en nuestro territorio dieron un giro sustancial que evidencia claramente el propósito del Gobierno nacional de involucrar y comprometer a todos los sectores con la misión de llevar al país hacia un futuro más sostenible. De ahí que el DESAFÍO haya alcanzado un nivel de complejidad nunca dimensionado en nuestro contexto, lo cual impulsa a responder de manera más consciente a la demanda por una mayor competitividad y productividad del sector empresarial colombiano. 

“Algo que conecta totalmente con el concepto de la innovación. Sí tú quieres llevar la competitividad y la productividad de tu empresa a un nivel más elevado, la innovación es quizás el aliado más poderoso con el que puedes contar”, expresa la consultora e investigadora de Inventta Colombia, Ángela Oliveros.

Pero, al mismo tiempo, vuelve más retador y difícil el camino para lograrlo y ser, por lo tanto, beneficiario de los incentivos en el orden fiscal.

En términos de la experta, “se elevó la vara de las exigencias en busca de lograr un avance trascendental de estos procesos y de involucrar cada vez más no solo a las grandes organizaciones, sino también a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) en el desarrollo de soluciones a problemas de alto calibre, dentro de los campos de las tecnologías verdes, las convergentes, la tecnología 4.0 y la sostenibilidad, que se constituyen en las tendencias a nivel global como respuesta a las mayores de necesidades las sociedades”. 

¿Por dónde empezar para lograrlo?

El nuevo documento ratifica tres tipologías posibles dentro de las cuales se puede ubicar un proyecto de CTel para recibir beneficios tributarios:

  • Investigación científica en dos líneas: básica y aplicada.
  • Proyectos de desarrollo, en dos líneas: experimental y tecnológica.
  • Proyectos de innovación, en dos líneas: de producto o de proceso.

“Antes existía línea de proyectos de innovación organizacionales, pero esta se fusionó con la segunda. Es decir, si yo quiero presentar un proyecto de innovación que corresponde a la estructura organizacional, lo puedo registrar como innovación de proceso”, explica la fuente consultada.

El proceso para calificar un proyecto dentro de estas tres tipologías responde a criterios de evaluación para los cuales se tienen asignados unos puntajes, subdivididos en los diferentes ítems que abarcan. Estos corresponden a:

  • Calidad del proyecto
  • Pertinencia del proyecto
  • Impacto del proyecto

La calificación mínima para que un proyecto sea catalogado como de ciencia, desarrollo o innovación es de 80 puntos, distribuidos así:  

  • Calidad: dentro de este criterio se evalúan factores tales como la coherencia del proyecto, o sea, que los objetivos correspondan a la lógica y la razón de ser del mismo; el punto de diferenciación con la literatura existente (estado del arte). “Sobre la base de qué tan diferente es mi proyecto con respecto a los demás es que me van a calificar en este punto”, aclara Oliveros; así mismo, si la metodología planteada permite la obtención de los resultados y el alcance de los objetivos; y, finalmente, la idoneidad del equipo: que se certifique que el grupo de trabajo es el adecuado para desarrollar el proyecto. Que sus perfiles cumplan con los requisitos que demanda este. En particular, para proyectos de innovación se analizarán los aspectos diferenciadores de la propuesta con respecto a lo existente en el mercado.

Este criterio otorga hasta 40 puntos.

  •  Pertinencia: Bajo este criterio, según el Documento de tipologías versión 6 (marzo de 2021), se evalúa si la propuesta contribuye al fortalecimiento de la competitividad, productividad, diversificación o sofisticación del sector productivo, el país o la región, y si se justifica su aporte con base en documentos tales como el de la Misión de Sabios (el proyecto debe corresponder por lo menos a uno de los ocho focos temáticos propuestos en este documento. Ver recuadro 1), Libro verde 2030, documentos CONPES vigentes, Plan de Desarrollo Nacional y Plan de Desarrollo de las Entidades Territoriales, entre otros; si la propuesta plantea actividades que apoyan el desarrollo de productos, servicios y procesos nuevos o “significativamente mejorados”, siendo coherentes con las capacidades de la empresa y las necesidades del sector; si demuestra coherencia entre la capacidad de gestión administrativa y técnica del grupo, centro, unidad de I+D+i reconocidas o el investigador que cumple el rol de actor asociado (reconocido por Minciencias); igualmente, se calificará la capacidad de uso y transferencia del conocimiento o desarrollo en los procesos y productos nuevos o significativamente mejorados, “lo cual representa una estrategia clara de la empresa para la construcción de capacidades de I+D+i a partir de una adecuada distribución de los recursos”.

Recuadro 1

“Anteriormente solo bastaba que la supervisión del proyecto estuviera a cargo de este tipo de actores; ahora esto se da por descontado y se exige un mayor nivel de relacionamiento que garantice que el nuevo conocimiento se transmitirá a otros públicos de interés”, enfatiza Ángela Oliveros.

Para proyectos de desarrollo, se evalúa el fortalecimiento de las capacidades de investigación de la empresa, es decir que pueda generar prototipos, metodologías, procesos o plantas piloto alineadas con los postulados de la Misión Internacional de Sabios; mientras que para proyectos de innovación se evalúa el nivel de sofisticación del sector productivo que se alcanzará. “Aquí no hablamos solamente de la transmisión del conocimiento, sino también de la apropiación de este, es decir, cómo haremos para que la gente se apropie y se beneficie de eso que yo voy a desarrollar”, agrega.  

En este criterio se otorga un máximo de 35 puntos.

  • Impacto: este tercer criterio comprende principalmente el análisis del alcance del conocimiento que se va a generar, cómo se pueden medir esos resultados en función de la tipología y cuál es el impacto de corto y mediano plazo que se deriva de este; si la propuesta contempla una estrategia de sostenibilidad en los ámbitos social, económico o medioambiental, de los resultados de la innovación, y justifica su aporte al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para proyectos de desarrollo, además, se estudian los factores que consigan la materialización del proyecto a través de prototipos, plantas piloto, aporte a la competitividad y sofisticación de los ejecutores. Por último, en innovación se evalúan los mismos aspectos, pero en términos de introducción en el mercado de nuevos productos o procesos.

En este criterio se otorga un máximo de 25 puntos.  

Lo que brinda puntajes adicionales

Con el fin de reforzar el estímulo a la materialización de proyectos de ciencia, tecnología e innovación, el Consejo Nacional de Beneficios Tributarios (de cual Minciencias es secretario técnico) determinó adjudicar hasta 10 puntos adicionales a las propuestas que en los criterios básicos obtengan como mínimo 75 puntos. Esto, por ende, intensifica la rigurosidad de los requerimientos y reorienta el camino de la investigación en Colombia hacia los escenarios presentes y futuros de las nuevas tecnologías para la sostenibilidad.

Dicha calificación adicional se distribuye así:

  • 2,5 puntos para proyectos que abarquen tecnologías convergentes e industria 4.0, verdes o socialmente incluyentes (ver recuadro 2).
  • 2,5 puntos adicionales para las empresas que presenten proyectos en cooperación con uno o varios actores internacionales (universidad, centro de investigación y empresas diferentes a las casas matrices, entre otros).
  • Hasta 5 puntos adicionales por proyectos que se ejecuten en departamentos con índice departamental de innovación para Colombia (IDIC) bajo (5 puntos), medio-bajo (4 puntos) y medio (2 puntos), para promover que los incentivos lleguen a más regiones.

Recuadro 2

“Este es uno de los temas más relevantes que se incluyeron en la nueva etapa de evaluación de la investigación científica en el país. Y las decisiones que obedecen a ello se toman desde las áreas estratégicas de las empresas. Mi compromiso, entonces, como organización, debe enfocarse en la sostenibilidad, la digitalización y en el impacto altamente positivo para las regiones con mayor demanda de mi desarrollo”, puntualiza Oliveros.

Cuando le preguntamos a la experta consultada cuál es el calificativo que más se ajusta al nuevo escenario para hacer CTel en Colombia, ella no dudó en responder: “Rigurosidad… Son cambios que se están enfocando en lograr unas mejoras significativas a nivel país. Ellos nos obligan a centrarnos en lo que realmente marque la diferencia para poder avanzar. En ese contexto, en Inventta Colombia estamos listos para aliarnos con las empresas y aportarles nuestro saber hacer en aras de responder de manera asertiva y potente al complejo desafío que nos impone este nuevo panorama de los procesos I+D+i de Colombia”.

Para más información, puede acceder a este enlace sexta versión del documento de tipología de proyectos.

Y su empresa, ¿Esta preparada con las exigencias de Minciencias?

 

 

Ángela Oliveros

Investigadora-Consultora

Inventta Colombia